






BENDECIR
EL HÁBITO QUE TRANSFORMA.
Los hábitos constituyen los “automáticos” de nuestras vidas, los creamos a través de conductas repetidas y después ellos nos gobiernan. Alguien que empieza a fumar lo hace conscientemente, cuando ha repetido esa acción muchas veces, fumar se ha convertido en una necesidad física y psicológica que realiza automáticamente. Podemos asegurar que los hábitos que creamos terminan siendo nuestros verdugos o nuestros aliados según su naturaleza.